Anisakis: qué es y cómo evitarlo.

anisakis

¡Hoy vamos a hablar sobre un gusano bastante desagradable! El anisakis (Anisakis simplex) es uno de los parásitos del pescado más extendidos en el mundo y sus efectos son perjudiciales para la salud. Afortunadamente, es sencillo detectarlos y eliminarlos para evitar sorpresas desagradables.

Qué es el anisakis y cómo llega al pescado

El anisakis es un tipo de gusano cuyos huevos están en el agua del mar, donde eclosionan. Las larvas que salen de ellos son apetitosas para algunos crustáceos –krill-, que las comen y pasan a estar dentro de su organismo. Como la cadena alimenticia es, valga la redundancia, una cadena, siempre hay un pez gordo que se come al chico; el pescado que come este krill se infecta, ya que estas larvas se adhieren a su sistema digestivo, que es donde harán vida. Incluso puede pasar que pase por varios peces antes de llegar a su portador final, comiéndose unos a otros. Un bocado equivocado, sin duda.

Sabiendo esto, es lógico pensar que el anisakis se encuentra sólo en las vísceras del pescado y que limpiándolo bien lo evitaremos, pero por desgracia no es así. Se suele encontrar, además, en zonas detrás de la cabeza o en la zona inferior del pescado. También es un parásito especialmente resistente; aguanta 50 días en el pescado guardado a 2 ºC, dos horas a -20 ºC, dos minutos a -60 ºC y dos meses en vinagre. Duro de roer, ¿verdad?

Cómo evitarlo y eliminarlo

A pesar de que asusta pensar que el pescado que comemos pueda contener estos parásitos, es sencillo identificarlos y eliminarlos. Ahí van unos cuantos consejos para evitar sorpresas:

  • Hay que fijarse en que no esté presente cuando se corte o vaya a cocinar el pescado; se ve a simple vista, son gusanos blancos que se suelen mover. Elimina generosamente las zonas donde estén.
  • Congelando el pescado se mata el anisakis. Una vez muerto, es inofensivo.
  • Es importante cocinar el pescado a una temperatura adecuada; además de por baja temperatura –congelación– también se mata con calor.
  • A pesar de que todos los peces son susceptibles de tenerlo, son anecdóticos los casos de pescado de bajura que lo contienen.

Simplemente con estos cuatro apuntes tan fáciles podremos comer pescado sin ningún tipo de preocupación, ¡bon appétit!

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